Blog de Psicología

dime como andas

Dime cómo andas y te diré cómo eres

Esta mañana he comenzado el día desayunando en una terraza, como a mí me gusta, observando todo lo que hay a mi alrededor. Me gusta ver cómo la gente pasea absorta en sus pensamientos, cómo se relaciona, cómo se ríe, cómo se tropieza con un escalón porque va mirando su móvil (ojo… a mí también me pasa), cómo camina… En definitiva, cómo se mueve por la vida.

Sin darte cuenta, realizas una rápida evaluación y diagnóstico sobre cada una de esas personas. Todo ello se realiza de manera inconsciente, pero lo que te llega es la “imagen” de lo que es esa persona. Puede parecer un poco prepotente, parecer disgustada o quizás un poco “happy” (llegando a fantasear sobre lo estupenda que será su vida). En muchas ocasiones realizaremos predicciones que no se correspondan con la realidad, solamente por cómo se mueve por la vida.

Lo realmente importante de todo esto radica en que siempre nos estamos fijando en los demás. El foco está en el exterior pero, ¿qué ocurre contigo?, ¿cómo te mueves tú?, ¿cómo andas?, ¿te has fijado alguna vez? La forma en la que caminamos dice mucho acerca de quiénes somos, de cómo nos sentimos y de cómo nos relacionamos. Una persona que anda despacio (con movimientos lentos), mirando hacia el suelo y con los hombros vencidos hacia delante, puede darnos la impresión de que se siente triste o deprimida, tal vez preocupada. Al caminar pisando con estabilidad, con los hombros elevados y la cabeza bien erguida, seguramente daremos la impresión de sentirnos seguros de nosotros mismos.

Nuestra forma de andar cambia con nuestro estado de ánimo, pero todos tenemos una forma peculiar de caminar. Debemos tener en cuenta que, una persona puede dar miles de pasos a lo largo del día. Al fin y al cabo, andar es una conducta repetitiva.

Nuestro estado de ánimo influye en las posturas que adoptamos y, nuestra postura y nuestra expresión facial (de manera inconsciente) también repercute en nuestro estado anímico.

Gente andando

Existen numerosos estudios que lo demuestran. Voy a citar a Strack, Martin y Stepper (1988). Estos autores realizaron un experimento en el que “ocultaron” el objetivo de estudio a sus participantes. Para ello, a los participantes se les decía que querían conocer la habilidad de la gente para llevar a cabo diferentes tareas con diferentes partes del cuerpo, cómo lo hacen personas con lesiones o limitaciones físicas. La tarea de evaluación era la visualización de viñetas que se administraba con otras pruebas (como unir dos puntos con una línea). La tarea relevante era la visualización y evaluación de la comicidad de las viñetas, mientras se sostenía un lápiz con los dientes o con los labios. Ponte un lápiz entre los dientes y después entre los labios. Cuando se sostiene un lápiz entre los dientes se favorece la activación de los dos cigomáticos de la cara, músculos implicados en la sonrisa, mientras que se impide cuando se mantiene con los labios (en este caso, se activaría el orbicular de la boca). ¿Quieres saber cuáles fueron los resultados de este experimento? Estos autores encontraron que aquellas personas que sostenían el lápiz entre los dientes evaluaron como más divertidos los cómics, en comparación con los que lo hicieron con el lápiz entre los labios.

Como dato curioso, si tienes arruguitas… fíjate en ellas (pero no demasiado). Cuando nos salen arrugas, por ejemplo en la zona que hay entre las cejas (el ceño fruncido de toda la vida), ¿a qué piensas que se debe?, ¿vives enfadado/a, eres inconformista, sientes rabia o estás viviendo una situación injusta?. No puedes cambiar tu situación, pero sí puedes cambiar tu semblante, tu actitud ante lo que tiene que venir.

En Psicología, lo llamamos “Psicoterapia Sensoriomotriz”. Es una forma de autoconocimiento y crecimiento personal, de sanar aspectos de tu vida que tienen mucho que ver con las “figuras de apego” (nuestros padres, abuelos, cuidadores…) y con las personas de nuestro entorno y de, cómo nos hemos sentido desde pequeños.

Recuerda… “el gesto, la postura, las expresiones faciales, la mirada y el movimiento, es más significativo que la historia contada por las palabras.

¡¡¡VIVE LA VIDA SOSTENIENDO UN LÁPIZ ENTRE LOS DIENTES!!!

Bibliografía:

Emoción y Motivación. La adaptación humana. Volumen I. (2003). Autores: Fernández-Abascal, Jiménez Sánchez y Martín Díaz .Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, S.A.Psicoterapia Sensoriomotriz.

Intervenciones para el trauma y el apego. (2016).  Autores: Pat Ogden y Janina Fisher. Desclée De Brouwer.

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