Blog de Psicología

La comunicación: Factor clave en la calidad de nuestras vidas

Una de las mayores “barreras arquitectónicas” que nos encontramos en los problemas de pareja ( y en general, en las relaciones interpersonales), es la relacionada con la comunicación.

En este post, hablaremos sobre algunos de los elementos a tener en cuenta en la comunicación, específicamente, los relacionados con una comunicación efectiva.

De la misma manera que ver no es mirar, comunicarse no es hablar, es expresar o transmitir sentimientos, conductas, pensamientos, etc. Gracias a la comunicación podemos transmitir ideas e intenciones. Cuando uno le habla a su pareja (o a cualquier persona) y hay un malentendido, no hay comunicación.

No hay comunicación si no hay un:

  • Un emisor: Es quien emite el mensaje.
  • Un mensaje: Lo que se quiere transmitir, es el contenido de lo que el emisor comunica al receptor.
  • Un receptor: Es quien recibe la información. El que descifra el mensaje según el código (decodifica la información).
  • Canal: Es el medio físico por el que se transmite el mensaje (internet, teléfono, por voz, etc).
  • Código: Es el sistema de señales o signos que se usan para transmitir un mensaje (en nuestro caso el castellano).Hay muchas parejas que tienen códigos entre ellos mediante expresiones propias o gestos.
  • Contexto o situación: El lugar donde se desarrolla el acto comunicativo.

También debemos tener en cuenta la intencionalidad o el objetivo-propósito del emisor del mensaje (disculparse, pedir, rogar, informar, contar, persuadir, etc).

Cuando uno quiere transmitir algo debe tener en cuenta todas estas cosas. ¿Cómo se puede llevar a cabo? Tomarse un tiempo antes de hablar ayuda a reflexionar sobre cómo nos sentimos en referencia a algo y a centrarnos en lo que queremos expresar.

Antes de nada, cuando el emisor quiere decir algo…

  • Tiene que tener claro qué es lo que quiere decir y cómo lo quiere decir Mensaje e intención. El cómo dirá el mensaje será crucial para la reacción y la respuesta del receptor del mensaje.

¿Qué es lo que necesito?, ¿qué es lo que me ha molestado?,  ¿estoy diciendo lo que en realidad quiero decir?

También es importante que el emisor pueda diferenciar si el mensaje es importante o no lo es (saber delimitar la frontera entre lo que es imprescindible de comunicar ya, o lo que puede esperar a más tarde). Además debe asegurarse de que el otro lo está entendiendo (lo ve que asiente con la cabeza, por ejemplo).

  • Tiene que llegarle al receptor. El receptor tiene que estar “accesible”, en sintonía. Esto puede observarse a simple vista. Si no hay contacto ocular es probable que no estemos conectando con nuestro interlocutor. Tendremos que valorar si el contexto o la situación permite este contacto ocular y si es el momento de llevar a cabo la conversación. Si el receptor está absorto mirando la televisión, o el móvil y no responde a nuestra llamada de atención, no está disponible. ¿Es importante nuestro mensaje? Si es importante se deberá transmitir esa urgencia. Si no es importante, se le puede preguntar al receptor cuando puede estar disponible. RECUERDA: Sin receptor no hay comunicación, sería un monólogo. Es crucial “negociar” entre ambas partes cuál puede ser el momento ideal para llevar a cabo esa conversación o negociar los tiempos o límites (por ejemplo: por las mañanas no me llames al trabajo que llevo retraso, salvo que sea una urgencia y definir esa urgencia, podemos hablar tranquilamente en la comida que ahí estaré totalmente accesible). Por favor cariño, en cuanto termine de ver esta serie que está terminando soy toda oídos, dame 15 minutos y te escucho, ¿puedes esperar o es importante? ¿Cariño me escuchas?, ¿hola?. Ay perdona, me he quedado atontado/a, estoy con mil cosas en la cabeza y preocupado/a, ¿me lo puedes decir más tarde? Ahora estoy bastante saturado/a y no me entra más información. La otra persona tendrá que valorar si puede esperar o no.

  • 3)  Tiene que ser claro y evitar la ambigüedad. En cantidad de ocasiones no nos damos cuenta y tenemos la tendencia a pensar que el receptor es Rappel y que sabe lo que nosotros estamos pensando, por ejemplo: “dame eso”, “ está ahí”, “toma mi teléfono y llama al del otro día”, etc. Esto es una locura para el receptor. Debemos definir lo que queremos decir de una manera clara y precisa, por ejemplo: “dame las tijeras”, “están en el segundo cajón de la derecha”, “toma mi teléfono y llama a Paco, el carpintero”. Hay diferencia ¿verdad?
  • 4)  Tiene que elegir el canal y el contexto adecuados al contenido de su mensaje. Es mejor hablar en persona o, en su defecto, por teléfono y descartar hacerlo por whassap o mail, ya que estas vías dan lugar a muchos malentendidos. Poder diferenciar que el canal válido para quedar a tomar un café puede ser por whassap, pero no es el más correcto para tener una conversación trascendental de pareja. Asimismo, decir algo importante en una fiesta no es el lugar adecuado, es mejor estar en ambiente íntimo y relajado, sobre todo si es una mala noticia.

Elementos más importantes de la comunicación no verbal

Mirada: Nos da información de que estamos atendiendo a la otra persona. Tiene la función de conectar, sincronizar e implicarnos en la interacción con el otro.

Expresión facial: Nuestra cara es lo primero que utilizamos para mostrar las emociones. Muestra el estado de ánimo de una persona y, aunque ésta intente ocultarlo, se puede notar. Nos da información sobre si estamos comprendiendo el mensaje de la otra persona. Además, indica actitudes y emociones propias y hacia los demás.

Postura corporal: Nos da información sobre cómo nos sentimos con nosotros mismos y en relación a los demás. Podemos percibir si la otra persona se muestra distante, si está relajada o está nerviosa, si está cabizbaja (triste o preocupada), etc.

Saber comunicarse no es una tarea fácil, pero poder reflexionar sobre estos puntos, puede ser un primer paso para acercarnos a los demás y sobre todo, a nosotros mismos. Identificar nuestras propias dificultades es imprescindible para poder modificarlas, y a su vez, poder sacar la mejor versión de nosotros mism@s.

“La forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determina la calidad de nuestras vidas”. (Anthony Robbins)

Llanos Escribano Cano

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