Blog de Psicología

Yo elijo el cactus

A todos nos gustan las plantas con flores de colores. Son vistosas y nos decoran la casa, conjuntan con nuestros sofás, con nuestros cojines, con nuestras cortinas… Da gusto levantarse y deleitarnos visualmente con sus preciosas hojas y pétalos…

Después de remodelar Andrés y yo el despacho hemos querido poner algunas plantas naturales. ¿Qué planta puedo poner en un despacho de psicología? Soy de esas personas que busca un significado para todo en la vida, tal vez por eso elegí esta bonita profesión. Me gusta que todo lo que me rodea tenga un sentido, sentirme identificada con pequeños detalles del día a día.

El cactus fue mi planta elegida.


Tal vez pase desapercibido para la gran mayoría, pero no para mí. El cactus no tiene una apariencia bonita, hay plantas mucho mas agradables a la vista. Pero yo quería un cactus. El significado que tiene el cactus para mí es la RESILIENCIA. Es una planta llena de pequeñas espinas, ¡¡ojito con tocarla!! Es como si tuviera que estar protegiéndose de todo lo que le rodea, ¿tal vez se sienta amenazada y vulnerable?, ¿por eso necesita defenderse?. Pero lo más hermoso de ver es cuando de ese cactus emergen florecitas de colores… ¿quién se lo iba a esperar?, ¿cómo algo tan aparentemente agresivo y que necesita esa distancia puede esconder algo tan hermoso?

 

Los cactus sobreviven en ambientes extremos e inhóspitos donde pocas plantas sobreviven, son muy resistentes y duras. Aguantan bien la sequía, pero como todas las plantas también necesitan agua para vivir. Las personas somos iguales. En muchas ocasiones a las personas fuertes se les cuida menos porque como son fuertes… parece que no necesiten de la atención de los demás, del afecto o de cuidados. Pero que sean más fuertes que otras no significa que no necesiten un abrazo de vez en cuando o una palabra de aliento. Cuando notamos que tenemos un ser querido más débil o más vulnerable, tendemos a centrarnos en él, no nos damos cuenta del resto. Está bien prestar más atención a las personas que más lo necesitan, pero no hay que olvidarse de los demás. Todos tenemos necesidades y carencias, todos somos importantes.

 

Todos los días vemos las repercusiones que esas carencias no cubiertas tienen en las personas. El cactus es mi planta, el cactus es nuestra planta. Porque todas las personas que vienen a la consulta son cactus ,son fuertes, son resistentes, son supervivientes de un entorno poco amable o perciben un peligro a su alrededor. Y aquí están, luchando por tener una vida mejor, simplemente luchando por aprender a vivir.

Un abrazo muy fuerte a todos mis cactus!!!

“Comprender que las personas son inevitablemente diferentes las unas de las otras es el comienzo de la sabiduría para los psicólogos en ciernes” (Eysenck, H.J. Y Eysenck, M.W.)

Llanos Escribano Cano

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